Para la reflexión, la comprensión, la imaginacion. Para crecer personalmente, humanamente y espiritualmente.

Para todos aquellos que miren la vida desde otro punto de vista. Para todos aquellos que estén locos, y que saben que en el fondo merece la pena estarlo. - Juan Miguel Real-

lunes, 31 de agosto de 2009

Un escalón más

Como dice la canción: pasan los días de vareano...
Pasan los días, las horas y los recuerdos. Hoy oficialmente para los humanos termina el verano. Para la naturaleza, terminara el día 21 o 22 de Septiembre, según como le pille el día.

Hago un leve balance de todo el verano.
No comenzó muy bien. No aprobé bachillerato, y por supuesto no hice la selectividad. Mis planes a corto plazo se dieron un chocazo contra el suelo. Ya no reuniones con los hermanos, ya no Sevilla, ya no mi futuro. Caía en un pozo del que no quería reconocer que estaba cayendo, pero que poco a poco, y sintiendolo mucho, aceptaba.
Unas de las primeras alegrías fué el campamento de Juego de Niños, de la parroquia San Pablo, perteneciente a la congregación de los Sagrados Corazones. Un fin de semana con 40, de entre 6  12 años. Un encuentro de cuentos. Un encuentro donde aprendí a mirar a los ojos de los niños viendo más cerca Dios. Un encuentro donde la comunidad de monitores se hacia más estrecha y enlazada, ya éramos como "hermanos".
Un días después, sin apenas respirar, algo con lo que esperaba desde hacía mucho tiempo, pero de lo que no me imaginaba que iba a ser tan especial para mi. Ya he contado muchas veces para mi lo que esos niños cambiaron mi vida, o más que cambiar acentuaron. Me abrieron las puertas de sus corazones, y yo creo sin tirarme piropos, que con mis canciones les abrí los suyos. Sientes verdadera emoción cuando un niño canta tu canción, la vive y la siente.
Recuerdo sus abrazos, miradas, voces, comentarios, lágrimas y sonrisas. Y por supuesto no me olvidode los animadores o monitores, nose como llamarlos. Yo simepre digo que en mi caso soy animador, y explico el por qué: Los monitores dicen el qué y como lo tienen que hacer; los animadores además de todo eso, gritan, corean, animan a sus niños.
Después de este gran encuentro de verano, del que me costó mil vidas sobreponerme, vinieron los días de estudio, de gotas de sudor cayendo sobre los folios interminables de cuentas matemáticas, sistemas lineales, continuidad, derivadas, matrices....
Solo algunos días de playa con mis amigos me despejaban de aquel mundo. Algún día de visita nuevamente por La Salle Sanlúcar, para recordar momentos del Principito...


Y fijaos hoy, 31 de Agosto. Mañna será 1 de Septiembre, los colegios abrirán sus puertas para recibir a estudiantes que, como yo, han de aprobar todo un curso. ¿aprobaré? ¿no aprobaré?
Supongo que sí, al fin y al cabo creo que me lo merezco.
Que dan unas cuantas horas para esos exámenes, y no quiero gritar mucho cual quiero que sea mi futuro. Alguién me digo, si tienes fé pase el tiempo que pasé, pasará...(y yo pensé, pero que no sea mucho!!)

Gracias a todos los que han pasado este verano por mi vida. Será un verano para no olvidar. Y esta, una historia de un estudiante con ganas de subir un escalón.

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