Para la reflexión, la comprensión, la imaginacion. Para crecer personalmente, humanamente y espiritualmente.

Para todos aquellos que miren la vida desde otro punto de vista. Para todos aquellos que estén locos, y que saben que en el fondo merece la pena estarlo. - Juan Miguel Real-

jueves, 8 de abril de 2010

Carta a un Hermano....

Querido Hermano:

Antes de todo espero que este en buenas condiciones. Reciba un cordial saludo de este escritor.
Me llamo Juan Miguel Real Vázquez, tengo 18 y soy de Jerez de la Frontera. Actualmente vivo en comunidad con 5 hermanos más, en el colegio La Salle - Felipe Benito, en Sevilla.

Siempre tengo presente lo que me trajo hasta este lugar.
Fue, sin lugar a duda, el sentimiento de cariño hacia su persona, el trato que daba a los niños y con la pasión que vivía su proyecto. Recuerdo el día que a través de una foto lo conocí por primra vez. Me pareció un hombre simpático, aún mirándolo y reconociendo su saber estar. Me hablaron de sus padres, de sus hermanos, de tan importante persona como era. Me narraron como se despojo de su dinero, de como tuvo problemas con sus hermanos y como rechazó sus títulos eclesiásticos. Me enteré por casualidad, como recogió a sus primeros compañeros, los primeros profesores. De como eran sus clases, quiénes iban a ellas y quienes poco a poco le iban apoyando. He visto a través de algunas películas, sus momentos de debilidad y de superación; sus momentos de soledad y comunidad; sus momentos de lucha y rebeldía; su continuo caminar y su firmeza. He podido ver en fotos como junto a sus hermanos formó una congregación, así como sus ropajes y carisma.
Así me han enseñado su vida, tan admirable por miles de jóvenes. Poco a poco he ido aprendiendo a quererle más, a admiradle y a caminar con su ejemplo.

Y ahora.... que bien me siento. He aprendido a acogerle, a tenerlo en mi corazón, a amar al Señor desde su locura. He aprendido a superarme cada día, a reflexionar cada mañana, a amar a cada persona, a vivir cada trabajo, a servir con las manos, a querer con el corazón, y a soñar cada noche con un mañana mejor. ¡Que feliz soy!
Me siento agradecido por lo que usted ha hecho por mí, y eso sin conocerle personalmente. ¡Que feliz soy! Me siento agradecido por el cariño que han puesto sobre mí sus compañeros.


Espero que esté bien con Dios. Aquí abajo se le echa de menos. De vez en cuando, necesitaríamos un abrazo suyo, pero bueno... con sus palabras vamos tirando adelante.



GRACIAS Juan Bautista de La Salle.

Un fuerte abrazo, de un enamorado y loco de su proyecto, Juanmi.




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