Para la reflexión, la comprensión, la imaginacion. Para crecer personalmente, humanamente y espiritualmente.

Para todos aquellos que miren la vida desde otro punto de vista. Para todos aquellos que estén locos, y que saben que en el fondo merece la pena estarlo. - Juan Miguel Real-

viernes, 4 de mayo de 2012

Renunciar y elegir. Elegir y renunciar

A veces las cosas no salen bien. A veces, con la mejor de las intenciones, alguien lo arriesga todo, se compromete a perpetuidad... y, sin embargo, las cosas salen mal. Tras haber luchado mucho. Sin saber si se habria podido arreglar algo. Un matrimonio que naufraga; una vocacion religiosa que en un determinado momento no se sostiene mas... Puede ocurrir. Y en esos casos habra que intentar recomponer los pedazos de la propia vida, que a menudo queda maltrecha. Y salir adelante. Por que la vida sigue.
El ser humano no para de perseguir ese "para siempre", cuando quizas solo debamos de buscar y conformarnos, con humildad, un "mientras podamos".

No se puede ser todo en la vida. ¡Que se le va a hacer...! Es dificil de aceptar, sobretodo hoy que nos prometen facilidades para alcanzar todo aquello que deseamos, que a menudo hay que elegir.
A veces sentimos el deseo de probarlo todo, de experimentarlo todo. Ser como dioses. Si antes la sabiduria popular decia que no se puede repicar e ir en procesion, hoy mas bien se dice que si, que se puede. Y si no se puede, se hace que sea posible.

Apostar definitivamente por algo implica renunciar a las otras vidas posibles. Y el miedo al compromiso es una enfermedad de nuestra epoca. Quizas querriamos vivir todas las vidas, pero solo tenemos una y no vamos a vivirlo todo ni a experimentarlo todo, por mas que nos empecinemos.
Al fin y al cabo, no elegir es otra forma de elegir.

Asi, que "no te sientas culpable de no saber que hacer con tu vida".
Lo mas dificil de elgir es renunciar. Hasta en la opcion mas solida hay puntos de nostalgia, de dolor o de sequedad. Y eso no significa que las elecciones esten mal echas. Solo significa que somos humanos.

De alguna manera, el evangelio nos empuja y nos ayuda a elegir. Nos propone una manera de entender el mundo, una forma de vivir y de amar. Una manera de darle cancha a Dios en nuestra vida.
Se nos invita a convertir en real todo eso que, si son solo formulas, no significan nada, pero que, si es autentico, basta para llenar una vida; hacer de la propia vida un acto de servicio, entendido como la opcion por ayudar a que otras vidas brillen; aceptar la propia vulnerabilidad porque te sabes acogido en tu debilidad por un Dios que no te quiere imposible, sino humano.

Quizas nos de vertigo, nos imponga respeto, nos asuste. Seriamos unos temerarios si no fuera asi. Pero merece la pena. Elegir, renunciar, abrazar, apostar, amar... en definitiva, Vivir.


...Y nos tocara renunciar y elegir, elegir y renunciar. Y siempre lucharemos por ser felices.


Un abrazo y beso a todos.
Twitter: @_esdelocos__

1 comentario:

  1. Renunciar y elegir "para siempre" es para siempre muy a pesar de las dificultades sufridas en el mantenimiento de la vocación. El compromiso con Dios es inalterable. A veces el sufrimiento asoma a la puerta, a veces en sí mismo y otra en personas que nos hacen la vida imposible, no nos quieren, e intentan que renunciemos. Ahí es el momento en que el diablo nos ataca con crueldad, ahí él intenta que lo abandonemos todo, que agarremos las maletas y nos marchemos de la companía de gente tan malvada como la hay en las congregaciones. Sin embargo lo importante es luchar y resistir esos ataques del enemigo.
    Puede ser que logren tu partida, pero la elección de seguir viviendo tu compromiso perpetuo con Dios jamás podrá ser borrado. Quizás sea el momento de otro proyecto en la mente de Dios, quizás sea el momento de una nueva fundación, tal como le pasó a los grandes santos. "Dios escribe derecho en renglones torcidos" y "no hay mal que por bien no venga", que por la cruz vino la resurección y la redención del mundo. De un aparente fracaso vino la victoria sobre la muerte. Quizás mi cruz de hoy, mi lucha contra los poderes de gente que se cree muy religiosa (pero poco espiritual) por defender mis votos "que son eternos", quizás este entorno de controversia y cruz, sea el que de paso a una nueva fundación, a un nuevo carisma, a un nuevo soplo del Espíritu Santo.
    En en el noviciado todo es feliz, todo es de miel, pero luego de los votos ahí es cuando el enemigo comienza su verdadera obra. Armaos con la armadura de la fe.
    Sor María de la Cruz. RBP

    ResponderEliminar